El salmón se salpimenta y se estira en un papel film. Se le añade el tomillo picado y se envuelve apretándolo bien. Se congela durante 12 horas antes de cortar.
Se corta en láminas muy finas que se colocan sobre un plato tapando toda la base. Por último, se agrega el limón, la pimienta la sal y el aceite.
Se puede adornar con algunos brotes de lechuga para darle una textura más fina.
Receta elaborada por el restaurante Palacio de Azcárate (Ezcaray)