Se lleva el solomillo a entre 0 y -1º para poder filetearlo con un cuchillo bien afilado. Se colocan los filetitos en toda la superficie de un plato. Se elabora una vinagreta con el vinagre de Jerez y el aceite de oliva virgen extra de La Rioja con la que aliñar al gusto el carpaccio.
El plato se termina con cristales de sal, virutas de queso de Munilla y cebollino picado.
Receta elaborada por el restaurante La Posada de Laurel (Préjano)