






Comenzamos pelando las patatas con la ayuda de una puntilla y las reservamos en un recipiente con agua fría para lavarlas. Lavamos el pimiento verde, lo cortamos por la mitad y lo abrimos para eliminar las simientes. Después, pelamos un diente de ajo y lo picamos muy fino. Pelamos también la cebolla fresca, eliminando las primeras capas de piel. De una sarta de Chorizo Riojano troceamos una cuarta parte. Lavamos la guindilla fresca.
Llenamos un cazo de agua y lo ponemos a hervir. Hacemos un corte en cruz en la base del tomate y lo escaldamos en el cazo durante unos segundos. Una vez que enfriamos el tomate, lo cortamos por la mitad y eliminamos las simientes.
Después, troceamos las patatas, cascándolas para que suelten la fécula, y las introducimos en una cazuela. Añadimos el ajo, el tomate en mitades, el pimiento verde, una hoja de laurel, la cebolla fresca, la guindilla verde y los trozos de Chorizo Riojano. Cubrimos los ingredientes con agua y ponemos la cazuela a hervir. Añadimos sal al gusto y tapamos.
Bajamos la temperatura a un hervor suave durante 40 minutos aproximadamente. Una vez cocidas las patatas, las condimentamos poniendo en una sartén un poco de Aceite de la Denominación de Origen La Rioja y una pizca de pimentón dulce picante.
Con la ayuda de una espátula, incorporamos el aceite con pimentón a la cazuela de las patatas con Chorizo Riojano, mezclándolo todo bien. Las dejaremos reposar fuera del fuego durante unos minutos y acompañamos este tradicional plato con unas guindillas en vinagre.