






Para la realización de este plato de Queso Camerano empezaremos haciendo la vinagreta de membrillo.
Corta el membrillo en taquitos pequeños.
En un bol, pon una parte de vinagre de manzana.
Y tres de Aceite de La Rioja.
Añade el membrillo y déjalo macerar para que todo se impregne de sus sabores.
Pon en un bol un poco de agua mineral e hidrata la hoja de gelatina.
Añade a un recipiente el agua mineral necesaria.
Incorpora el aceite.
Pon una pizca de sal.
Mezcla todo con la ayuda de la batidora.
Pásalo al sifón.
Calienta en un sote la gelatina hidratada sin que hierva el agua.
Incorpóralo junto a la mezcla de aceite y agua.
Pon dos cargas de gas en el sifón.
Agita.
Resérvalo en un lugar fresco una hora aproximadamente.
En este tradicional producto, elaborado con leche de cabra, podrás comprobar la riqueza de su sabor y la cremosidad de su textura.
Córtalo en cuñas pequeñas.
Retira la corteza.
Pásalo primero por un poco de harina.
Huevo batido.
Y por último pan rallado.
Coloca una sartén al fuego.
Añade Aceite de La Rioja.
Fríe las cuñas de Queso Camerano ligeramente por ambos lados.
Pásalas a un papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
Coloca en la base del plato, el Queso Camerano.
Añade la espuma de Aceite de La Rioja.
Termina con la vinagreta de membrillo por encima de la espuma.
Con esta receta descubrirás una forma diferente de degustar el tradicional sabor del Queso Camerano, un producto muy arraigado en la historia de la sierra riojana, donde se elabora desde el siglo XI.
Buen provecho.