
El Gobierno de La Rioja ha presentado en Alimentaria, Barcelona, su nueva imagen y campaña institucional para promocionar la calidad agroalimentaria de la región: ‘La Rioja Agricultura. Cultura de la Tierra’. Un mensaje que tiene mucho que ver con la reivindicación del agro riojano como pieza básica en el desarrollo de la Comunidad Autónoma y motor de la actividad socioeconómica de la misma.
El encargado de informar sobre esta nueva campaña ha sido el propio Presidente del Ejecutivo riojano, Pedro Sanz, quien ha reivindicado oportunamente en Alimentaria la agricultura como seña de identidad, así como la profesión agraria como rasgo característico de una región donde el campo y el medio rural adquieren especial importancia hasta obtener la categoría de ‘cultura’. Según ha explicado el Presidente, es evidente el protagonismo que adquieren en esta campaña la Tierra y las Personas. Dos conceptos que invitan a la filosofía de la Cultura de la Tierra como principal valor y elemento diferenciador de los productos de calidad riojanos. Una filosofía en la que tienen cabida la propia agricultura, la experiencia, el medio rural y la ecología.
El mensaje presentado se aleja de conceptos tan frecuentes en el mercado promocional agroalimentario como lo son sabor, el término calidad, la palabra alimentos, etc. La idea de ofrecer ‘Agricultura’ como argumento distintivo engloba por sí sola un mensaje de autenticidad; sencillo y directo, claramente identificable y elemental desde el punto de vista de la naturalidad y la garantía de un alimento obtenido de la mejor tierra y de los que mejor la saben cuidar: La Rioja y los agricultores riojanos.
Esto es así hasta el punto de que para la elaboración de los originales publicitarios, el Gobierno de La Rioja organizó un casting entre auténticos agricultores y ganaderos de la región con el fin de que fuesen ellos mismos los verdaderos protagonistas en la promoción de sus propios productos.
Precisamente, con motivo de la presentación de esta campaña en Barcelona, las personas seleccionadas en este casting (en una primera fase para los productos del vino, el aceite, el chorizo y el queso) han asistido al acto informativo del Presidente regional en el stand institucional de La Rioja, recibiendo de manos de éste sus respectivos originales comerciales, enmarcados y firmados como recuerdo de esta puesta de largo nacional de la campaña. *Al final de este dossier se adjunta la información sobre las personas seleccionadas para protagonizar los diferentes anuncios.
Además de los cuatro citados originales de productos existentes hasta el momento, a los que seguirán el resto de las marcas de calidad de La Rioja, la campaña cuenta con un primer original institucional, genérico, en el que se relacionan simétricamente las arrugas de una curtida y experta frente con los surcos de un campo de labranza. Ambas imágenes están separadas por un vivo contraste a modo de franja en la que se refleja el color de los campos riojanos, contraponiendo a la imagen dominante de la tierra la diferente tonalidad y la riqueza de La Rioja. Todo ello se acompaña por ‘La Rioja Agricultura, Cultura de la Tierra’ y los mensajes: ‘Nadie sabe tanto de la tierra’ y ‘fruto de la experiencia’.
La Consejería de Agricultura ha contado con el concurso de la empresa de marketing estratégico Eurogap para el diseño y desarrollo de esta iniciativa promocional. Una campaña que se ha concebido con vocación de vigencia a largo plazo con el fin de asentar el concepto de la Agricultura como principal razón de calidad. Una cuidada tipografía, la utilización de unos colores ‘tierra’ y una coherencia comunicacional acorde al respeto medioambiental completan un proyecto que era objetivo hace tiempo ya para el Gobierno de La Rioja y que subraya los valores de una región con importante actividad agraria y con el homenaje a los hombres y las mujeres que más saben de la misma; los agricultores y ganaderos riojanos.
La Comunidad Autónoma de La Rioja está presente en Alimentaria con un destacado protagonismo en el salón del vino ‘Intervin’ donde el Gobierno regional ha reservado un espacio de promoción conjunto y único ‘ de más de 1.600 metros que compartirán 44 bodegas riojanas y dos almazaras. También habrá presencia riojana en los espacios expositivos Intercarn, Interlact, Expobebidas, Multiproducto y Restaurama; hasta completar una representación de 90 empresas procedentes de La Rioja.
Los stands organizados por el Gobierno de La Rioja irán identificados bajo la campaña ‘La Rioja. Agricultura, Cultura de la Tierra’; y el espacio de Intervin, en el que se concentrará la presencia riojana, será complementado con la imagen de ‘La Rioja Capital’, la nueva iniciativa integral de la Calidad que también presentará el Ejecutivo regional en Barcelona.
Riojano “de pura cepa”, se dedica a la agricultura desde hace más de 20 años. Sus tierras se reparten entre las localidades de Bergasa (donde actualmente tiene su residencia), Tudelilla y Arnedo.
Su familia, como muchas otras en La Rioja, ha cultivado olivos desde tiempos inmemoriales, puesto que en esta Comunidad Autónoma se elabora aceite para consumo propio desde hace siglos. De hecho, existen restos arqueológicos que demuestran que el cultivo del olivo en esta tierra se remonta a la época de los romanos.
Alfonso admite que esta es su vocación. Y lo que más le gusta es ver cada día la evolución de las plantas, cuidarlas y aportarles lo necesario para que den buen fruto.
“La Rioja es una tierra especialmente adecuada para cultivar olivo: el clima, frío en invierno y caluroso en verano; la tierra, y, por supuesto, las generaciones de riojanos dedicados a su cuidado, que han desarrollado técnicas de cultivo que ya pertenecen a nuestra cultura agrícola.”
Esta najerana se acerca cada mañana a Matute, una población de algo más de 150 habitantes para dedicarse a la elaboración de Chorizo Riojano.
Regenta un pequeño negocio propio en el que elabora chorizo “como siempre se ha hecho en La Rioja”, donde la matanza ha formado parte de la vida cotidiana desde que se recuerda.
A pesar de llevar toda la vida ligada a este producto de diferentes maneras, Mila decidió convertirlo en su modo de vida hace unos 10 años. Es ella misma quien elabora cada uno de sus chorizos paso a paso, cuidando con esmero todos los ingredientes y procesos: desde la calidad de la carne hasta el secado, pasando por la mezcla.
“Toda la vida se ha hecho chorizo en La Rioja. Y a día de hoy, te puedo decir, por experiencia propia, que quien lo prueba lo diferencia de todos los demás, aquí y en cualquier sitio: por su sabor, que no tiene otro secreto que ingredientes naturales y de calidad y los tiempos de secado.”
En Pradejón, cuida, junto con su mujer, de sus más de 300 cabezas de ganado. Cabras que dedica, principalmente, a la producción de leche para la elaboración del reconocido Queso Camerano.
Unido a la ganadería desde que tiene uso de razón, sus padres y abuelos ya cuidaban de sus rebaños en La Rioja, tierra que ha visto nacer a cada nueva generación de la familia.
Su día comienza a las 6 de la mañana, hora a la que ordeña al rebaño y continúa hasta bien entrada la tarde. Y a pesar de que considera el suyo un trabajo sacrificado -puesto que los animales necesitan cuidados constantes-, a sus 56 años no lo cambiaría por ningún otro.
“Llevamos siglos dedicándonos a esto. Generación tras generación hemos vivido el cuidado de los animales, hemos consumido su leche y hemos elaborado nuestro queso. A mí es el que me gusta y en casa es el que como. Y por eso puedo decir que es especial, único, diferente.”
Luis Mari, originario de Huércanos, reside actualmente en Nájera.
Riojano de generaciones, ha dedicado toda su vida a la viticultura, siguiendo la tradición familiar. Sus padres, sus abuelos, sus bisabuelos…, todos se han dedicado siempre al campo.
Actualmente, gestiona, junto con su padre, el viñedo propio de ambos, al que han añadido varias hectáreas de viñedo arrendado.
Según Luis Mari, el trabajo en el campo es vocacional: “Te gusta, te aporta algo diferente”. Y lo más satisfactorio para él es “ver el resultado del trabajo bien hecho cuando en el mes de septiembre llega la vendimia”.
“La Rioja tiene una cultura agrícola que se ha transmitido de padres a hijos. Es algo genético que en otros lugares no existe. La cultura del vino y de la viña en La Rioja es evidente. Es algo propio. Un elemento diferenciador que, unido a las características del suelo o el clima, aporta a nuestros vinos su personalidad.”